Breve reseña histórica de los Mapuche Koyaktu
Históricamente se validó el Koyaktu (parlamento) como la instancia más democrática que el Pueblo Mapuche tenia antes de la llegada de los distintos imperios a la región.
De todos ellos el Koyaktu más recordado es el que se llevó a cabo en Killin, en enero de 1641, fecha en que el Rey de España mandó a firmar la paz con el Pueblo Mapuche, debido a que ya se cumplían 100 años de intensa lucha y no conseguían doblegar a nuestro aguerrido pueblo, que defendió su libertad, su gente y el territorio contra toda voluntad de sumisión.
En esos períodos “Los Parlamentos” serían el mecanismo por el cual ambas naciones buscaban solucionar las diferencias. Dicho mecanismo, propio de la sociedad mapuche “el Koyang”, estuvo presente hasta el final de la Colonia y posteriormente se mantuvo durante las Repúblicas ya constituidas.
Durante la época colonial se realizaron alrededor de 30 “Parlamentos Generales” entre mapuche y españoles, existieron además, muchos otros de carácter local y regional con Chile y Argentina.
La historia como un legado...:
![]() |
![]() |
| Kod Kod Koyaktu Mew, dieciocho de enero de mil novecientos siete | Lota Koyaktu Mew, octubre 2003, VIII Región |
De esta manera se recrea el simbólico espacio que representa el poder, en donde la sociedad mapuche puede establecerse social y políticamente simétrica, reconociendo a los Lonko como legítimas autoridades de cada uno de sus lofche o linajes. Algunos historiadores han minimizado frecuentemente estos hechos, tanto por el lado chileno como por el lado argentino.
La comunidad Mapuche nunca erigió una sociedad jerarquizada, sino que de carácter faccional. Por ello, para el conquistador la empresa del sometimiento se vio entrampada y tuvo que aceptar otros mecanismos de relación, como fueron los Parlamentos.
Así, Pedro de Valdivia, al enfrentar al pueblo mapuche, notó la ausencia de esta estructura centralizada, él buscaba “un rey” con quien negociar. Al respecto, Santiago Tesillo, apesadumbrado, dirá:
“Por la circunstancia más perjudicial a nuestros designios es no tener cabeza ni hallarse cuerpo. Es un monstruo fantástico. Una yedra de impiedad y de rebelión.”
La ausencia de un aparato estatal en el mundo mapuche, llevó a éste a crear mecanismos de intercambio y reciprocidad que interactuaran socialmente, es por ello que las normas protocolares, la conducta, el respeto, la valentía y la inteligencia serán en parte, atributos sobre los cuales emergerán “grandes hombres” responsables de guiar a sus Lofche o linajes y, en conjunto, a la sociedad mapuche, ya que será en este espacio en donde se expresará dicha representatividad.
“Estar presente en los koyaktu significaba, social y políticamente hablando, existir como sujetos social y políticamente activos; la alternativa implicaba automarginarse y condenarse al exterminio que decretaran en su contra los enemigos. ¿Quién se esforzaría por defender a un linaje anónimo, sin aliados, que rechazara asumir los compromisos personales y colectivos que suponía la paz?”.
El “Koyaktu” o Parlamento servirá como instancia de representación en donde los Lonko tendrán cada uno la posibilidad de poner en común sus planteamientos, argumentar con los otros y tomar acuerdos. Allí la palabra se expresará en una batalla ritual, cuyos vencedores habrán dado cuenta de su capacidad de oratoria y sabiduría, sólo de esta forma y en este espacio es como surgirán aquellos que conducirán el destino del pueblo mapuche, cumpliéndose de esta forma con la tradición del Ad Mapu.
El cronista Diego de Rosales, quien observa esto, al respecto dirá que:
“En su gobierno aunque no tienen estos indios de Chile, una cabeza, tienen mucho de lo que llaman los políticos “Democracia”, que es un gobierno popular que llaman imperium populate, pues para cualquiera cosa de importancia se juntan todos y principalmente los caciques y convienen en lo que han de hacer”.



